30 may. 2011

La democracia supone también el respeto de las libertades individuales y políticas, el debate público abierto y la competencia política en igualdad de condiciones.


UNA BATALLA DESIGUAL


Sinesio López Jiménez
Esta segunda vuelta es una batalla desigual. Ollanta no sólo se confronta electoralmente con Keiko Fujimori sino también con todos los poderes (los grandes grupos empresariales, los medios, García, presidente de la República y Cipriani, el jefe de la Iglesia Católica conservadora) que la respaldan. No es poca cosa. Estos apoyos, especialmente el de los medios (que han renunciado al pluralismo y al equilibrio informativo) y el de García, quien está obligado (por su función) a mantener la neutralidad, han hecho que el proceso electoral no sea justo, que pierda su carácter competitivo y que sus resultados corran el riesgo de no ser legítimos. Al JNE se le ha escapado de las manos la conducción del proceso electoral. ¿Y qué dicen los observadores internacionales?.
Este proceso electoral ha sacado a luz la existencia de grupos poderosos que se sienten intocables y que creen que sus privilegios constituyen derechos incuestionables. Su presencia avasalladora hace difícil sino imposible la democracia. Esta supone la igualdad de condiciones sociales (libre circulación de todos por los status sociales que deseen, igualdad ante la ley y ante el Estado) y la eliminación de todo tipo de privilegios. En una democracia nadie tiene corona: Todos tienen derecho a participar en la política y los votos de los económicamente desiguales son políticamente iguales. La democracia supone también el respeto de las libertades individuales y políticas, el debate público abierto y la competencia política en igualdad de condiciones.
Los principales grupos poderosos que se siente intocables son los grandes grupos empresariales y los medios. Los primeros creen que el modelo neoliberal extremo y la constitución de 1993 son sagrados y que nadie debe ponerlos en cuestión. Ellos pretenden sustraer estos temas de la agenda electoral y del debate público. Los que se atreven a cuestionarlos son colocados en el index del anti-sistema. Los segundos se escandalizan cuando se discute la cuestión de los oligopolios mediáticos, el carácter de servicio público de la radio y la TV debido al uso del espectro radio-eléctrico (que pertenece a todos los peruanos) y la obligación que tienen de ser pluralistas y de mantener el equilibrio informativo. El pluralismo informativo es una exigencia central de todas las teorías de la democracia.
¿Qué se busca con la tesis de la supuesta sacralidad del neoliberalismo extremo y de la constitución de 1993?. Defender sus bolsillos y sacar del juego político a Gana Perú, la única fuerza política que propone cambiar el capitalismo salvaje (mercado sin estado, producción primaria sin impulso a la industrialización, libre comercio sin protección arancelaria, capitalismo sin derechos sociales y sindicales, crecimiento sin distribución, etc) por un capitalismo democrático que combina el crecimiento económico con la distribución a través de políticas sociales universales (pensión 65, cunamás, salario mínimo de 750 soles, restitución de los derechos sindicales, etc).
La derecha sostiene que ese cambio lleva a la dictadura y a la perpetuación del poder: atribuye a los impulsores de un capitalismo democrático los mismos métodos que Fujimori y sus aliados utilizaron para imponer el capitalismo salvaje. Para defender sus bolsillos apela engañosamente a la democracia, condena a Ollanta y defiende a Keiko Fujimori, la heredera de la dictadura más corrupta y criminal de la historia. ¿Se impondrá este cargamontón contra Ollanta? Mi hipótesis es que los electores pueden ver esta ofensiva mediática como un abuso y reivindicar a Ollanta votando por él y derrotando a todos los poderes juntos en nombre de la justicia. Será el triunfo de David contra Goliat.
Las encuestas revelan que la candidatura de Ollanta no ha podido ser demolida en estos dos meses por la contracampaña feroz de todos los poderes contra ella. Sigue el virtual empate técnico cuyo desenlace conoceremos con certeza en la víspera (con las últimas encuestas) y en el mismo día de las elecciones.

Edición de Luz & Sombras. Fuente original:_ http://blog.pucp.edu.pe/blog/sinesio

19 may. 2011

“No quiero morir ni quiero quererlo y si muero no me habré muerto yo, sino que me habrá matado el destino humano”.


CARLOS IVAN DEGREGORI

Sinesio López Jiménez
Amó la vida, la belleza, la bondad, la libertad, la justicia y todos los valores que hacen grandes a los hombres y mujeres que los cultivan y defienden. Carlos Iván luchó contra la enfermedad y la muerte hasta que las fuerzas lo abandonaron. No tenía un sentimiento trágico de la vida, pero podía haber escrito con Unamuno: “No quiero morir ni quiero quererlo y si muero no me habré muerto yo, sino que me habrá matado el destino humano”. Amó y sufrió al Perú intensamente. Amó a su gente, sobre todo a la más humilde y sencilla. Amó su geografía agreste, variada y agresiva. Lo hacían sufrir la indiferencia, el abuso y la injusticia. Su exquisita sensibilidad a flor piel acrecentaba el sufrimiento.
“Una vida puede ser larga o breve. Si es breve,… un sentimiento de duelo invade la biografía, porque la vida no pudo continuar escribiéndola. Si es larga,…se tiene la sensación de que también el futuro histórico está plenamente contenido y articulado en su obra tardía” escribió el gran historiador alemán Reinhart Koselleck en homenaje al filósofo Hans-Georg Gadamer (su maestro). Tengo la impresión que la muerte de Carlos Iván ha cortado una vida madura, pero todavía en plena producción intelectual, llena de proyectos y de sueños que ahora quedan truncos. Espero que sus amigos y sus discípulos puedan continuarlos y hacernos sentir que, de ese modo, Carlos Iván sigue viviendo entre nosotros.
Fue antropólogo, poeta, investigador del IEP y profesor universitario. Escribió poesía que no siempre publicó. En cambio, su obra antropológica es vasta y de mucha calidad. Como antropólogo, hurgaba más allá de las apariencias hasta llegar al alma misma de los pueblos; quería comprender lo que Montesquieu llamó l´esprit d´une nation. Examinó diversos temas de investigación, pero se concentró en la diversidad cultural. Fue uno de los mejores especialistas, si no el mejor, sobre el fenómeno senderista. Los que conocimos y valoramos su calidad humana y su defensa de la vida, podemos afirmar que fue un autor que vivió intensamente en contradicción con su tema de investigación. Fue profesor de la Universidad San Cristóbal de Huamanga, de la UNMSM y profesor visitante de varias universidades de Europa y de Estados Unidos.
Fue un intelectual comprometido con las causas de la izquierda que vivió conscientemente las tensiones que eso implica: apostar a una causa justa sin renunciar a la búsqueda de la verdad, controlar la subjetividad para aproximarse a la objetividad de la vida, vivir con pasión la política sin abandonar la racionalidad de la ciencia para hacerla predecible. Fue un hombre profundamente ético, con una trayectoria limpia y transparente. Le disgustaban los enjuagues, las maniobras, la corrupción y las corruptelas de la política criolla. Animador cultural y publicista de las causas populares compartió con Santiago Pedraglio y conmigo la columna MARKO POLITICO en el Diario Marka, un matutino contestatario de los 80 al que le iba económicamente bien cuando al Perú le iba mal. Dirigió con Rolando Ames y conmigo la heterodoxa revista de izquierda El Zorro de Abajo que abrió las puertas a un pensamiento renovador de la política y que apostó al socialismo democrático.
Era, sin duda, una de las mejores plumas de la izquierda. Un estilo ágil, ameno, cristalino y lleno de imágines hacía inteligibles los conceptos más abstractos y abstrusos de las ciencias sociales. Escribía con fluidez y en limpio. La cuartilla salía directamente de la máquina a imprenta. Fue miembro de la Comisión de la Verdad y de la Reconciliación (CVR) que dirigió Salomón Lerner Febres. En varios tomos de la CVR se percibe claramente su pensamiento y su estilo inconfundibles. Y ahora, querido Carlos Iván, ¿qué haremos tus amigos y amigas de la izquierda más cercanos (Carlos Tapia, Isabel Coral, Alberto Adrianzén, Roxana García Bedoya, Manuel Córdova, Nicolás Lynch, Jorge Nieto) sin ti, sin tu inteligencia, sin tu humor e ironía, sin tu sonrisa permanente?. ¡Que los Dioses te acompañen ahora que has dejado de morir porque has dejado de vivir!.

Edición de Luz & Sombras. Fuente original:_ http://blog.pucp.edu.pe/item/133202/carlos-ivan-degregori